¡Oh, Jesús!, que sois Principio y Fin de todo lo creado, Virtud, Luz y Verdad, acordaOs de que por causa nuestra fuisteis sumergido en un Abismo de Penas, sufriendo Dolor en todo Vuestro Santísimo Cuerpo. En consideración a la enormidad de tanta Llaga que Os hicimos los hombres, enseñadme a guardar por puro amor a Vos todos Vuestros Mandamientos, que son Camino de Vuestra Ley Divina, amplio y agradable para aquellos que Os aman.
Así sea.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)