Santa Brígida, te rogamos nos alcances del Señor, la perseverancia diaria para rezar estas oraciones por las Santas Llagas de Jesucristo. Tráenos de su Divina Misericordia el privilegio de meditarlas y su aprovechamiento espiritual. Intercede ante el Señor para que disfrutemos con gozo de las promesas que contienen, por mediación de Nuestra Santísima Madre.
Amén.
Para empezar, invoquemos al Dulce Huésped de nuestras almas.
Señal de la Cruz.
Venid, Espíritu Santo, llenad
los corazones de Vuestros fieles y encended en ellos el Fuego Eterno de Vuestro
Amor. Enviad, Señor, Vuestro Espíritu, y todo será creado, y se renovará la faz
de la Tierra.
Oremos:
¡Oh, Dios!, que instruisteis
los corazones de Vuestros fieles con la Luz de Vuestro Espíritu Santo,
concededme que, animado y guiado por este mismo Espíritu, aprenda a obrar
rectamente siempre y goce de la Dulzura del Bien de Vuestros Divinos Consuelos.
Por Cristo, nuestro Señor.
Así sea.
Un Credo al Sagrado Corazón de Jesús, haciendo un acto de Fe.